Alea Fellas va publicar fa uns dies el seu darrer videocplip “Volvimos a Ver”. Un dels seus integrants l’Òscar Hidalgo contextualitza així la realització i publicació del videoclip i ens dóna alguns detalls del seu procés de creació:

“Alea Fellas es un colectivo de música formado a principios de 2014 en el Prat de Llobregat. El Hip Hop, y la música urbana en general, ha padecido unos cambios significativos en los últimos años. El paulatino abandono de perspectiva social en un estilo musical que se ha nutrido principalmente de la realidad de las calles es un suceso que no nos representa. No obstante, la creación musical es infinita por lo que creemos necesario integrar parte de nuestra óptica en estas nuevas líneas. La forma que tenemos de trabajar es simple: todos somos uno. Así, “Alea Fellas” se vuelve un concepto sobre el que todos trabajamos para tirar hacia delante nuestros proyectos. Actualmente el grupo está formado por siete personas: KSR, Amaya Kenke, Nest, Ele Fanelli, Enfant Suicide, Dj Sayessol y Dj Muns. La magia de trabajar en equipo provoca que en cada proyecto en el que nos sumergimos se vuelquen más personas: desde filmmakers o medios de comunicación hasta organizaciones sociales. De esta forma lo que comenzó siendo un grupo desde el punto individualista adquiere un significado mucho más colectivo. Alea Fellas se vuelve el espejo de personas que se ven reflejadas en las letras, de los silencios que hay en las calles de nuestros barrios, de los sueños que nuestra generación no sabe cómo alcanzar. Bajo este panorama nos damos cuenta que la visión tradicional de grupo musical no va acorde con nosotros. La única forma de avanzar es convirtiendo aquello que nos apasiona en un espacio dónde puedan disfrutar todas las personas que empaticen con ello.

El último videoclip rodado en el Teatre Modern se hace eco de toda esta visión. El tema protagonizado por Ele Fanelli, Nest y L’Enfant Suicide titulado “Volvimos a ver” es una invitación a la vida del barrio, a la problemática estigmatizada que se esconde en sus calles y la psicología que hay detrás de cada persona que parece no tener voz en esta sociedad. Una óptica que no quiere abanderar unos valores nacidos de las problemáticas en la calle sino mostrar la luz al final del túnel. No hay límites, todo es posible. En el rodaje se han volcado muchísimas personas: equipo de maquillaje, técnicos de luces, técnicos de sonido, filmmakers y actores. Todos ellos con el propósito de aportar su grano de arena y hacer de esto algo más grande. Porque cuando lo individual se vuelve colectivo el brillo se multiplica.”

Òscar Hidalgo